Hace unos días, mientras viajaba en un tren, leí la historia de Alice Assaf una refugiada procedente de la ciudad siria de Damasco. Su relato me estremeció tanto que decidí que tenía que subtitularlo al castellano.

Recuerdo que mientras lo estaba traduciendo leí juntas las palabras “Children” y “Dough Mixer” no soy muy bueno con el ingles pero dado el macabro contexto en el que estaban escritas comencé a temerme lo peor respecto, las lagrimas me caían por la cara al mirar el diccionario y comprender lo que estaba leyendo, Alice Assaf cuenta como los soldados de ISIS tomaron a 250 niños “children” menores de 4 años y los arrojaron a una maquina de amasar industrial “Dough Mixer“. Sencillamente no se podemos comprender semejante nivel de barbarie viviendo en un país civilizado.

También narra como junto con su hijo se ven obligados a ocultarse en la casa de un vecino musulmán, pero pocos días después son descubiertos. El vecino trata de convencer George (el hijo de Alice) de que use un nombre musulmán para así salvar la vida.

George se niega, el no quiere separar su nombre de el de Cristo, no quiere negar su religión, no quiere usar un nombre falso, no quiere esconderse. Por tanto cuando los soldados de ISIS llegan a la casa, y fuerzan a George a negar a Cristo o morir, su madre tiene que ser testigo impotente de su asesinato.

Tres años después de la heroica muerte de su hijo como un mártir, Alice sigue sin saber donde esta enterrado su cuerpo ella llora y se lamenta, pero sin embargo no maldice ni reniega de Dios, sabe que su hijo esta en el cielo y ora para que nunca en ninguna otra ciudad del mundo tenga que suceder lo que ella ha vivido en la ciudad de Damasco.

Aquí dejo el vídeo con su relato:

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