Cerca de 2,5 millones de personas han sido desplazadas por Boko Haram en la region del Lago Chad desde 2013  /   Puertas Abiertas

Boko Haram fue el grupo terrorista más mortífero en 2014, por delante incluso del autoproclamado Estado Islámico, según el informe del Instituto de Economía y Paz (Institute of Economics & Peace), que asocia a los yihadistas la matanza de 6.664 muertes en 2014, más que ningún otro grupo terrorista del mundo, tal como confirma el Índice Global del Terrorismo (Global Terrorism Index), mientras que el DAESH (autodenominado Estado Islámico) es responsable de 6.073 muertes en ese año.

El estudio, que hace un seguimiento de los ataques a nivel global, también constató que DAESH y Boko Haram fueron responsables de la mitad de todas las muertes causadas en el mundo por el terrorismo. Los dos grupos son conocidos por apuntar como objetivo particular a cristianos.

Boko haram califato
Mapa de los ataques con Hombres Bomba y ataques armados

Con la atención puesta en París, donde murieron 132 personas el pasado 13 de noviembre, Boko Haram asesinó otras 49 personas en menos de 48 horas en dos ataques en el norte de Nigeria.

El 17 de noviembre, 34 personas perdieron la vida y otras 80 resultaron heridas en un ataque suicida en medio de un mercado de Yola, en el estado de Adamawa.

El día siguiente, los terroristas causaron 15 muertos y 53 heridos en una explosión en un mercado popular de teléfonos de la ciudad norteña de Kano. Según fuentes locales, fueron dos mujeres suicidas las que detonaron sus bombas.

El presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, que se comprometió a erradicar a la insurgencia islámica, condenó los ataques e hizo un llamado al pueblo de Nigeria a no desesperar y renovar la vigilancia para poder reducir la frecuencia de los ataques.

En los últimos meses, docenas de pueblos y aldeas en el noreste de Nigeria, que habían sido ocupadas por las milicias el año pasado, han sido liberadas por el ejército del país. Pero aun así, la situación permanece vulnerable y los extremistas han intensificado los ataques suicidas tanto en Nigeria como en los países vecinos de Chad, Camerún y Níger.

La amenaza a la seguridad regional de Nigeria fue debatida el pasado martes 17 de noviembre en el Parlamento de Reino Unido.

Ahí, en Londres, una mujer de fe cristiana, hecha cautiva hace un año por Boko Haram tras el asesinato de su marido y sus dos hijos, compartió un testimonio escalofriante del ataque a su pueblo de Mubi, en el estado de Adamawa, el 29 de octubre de 2014: “Mientras intentábamos huir, nos encontramos con ellos en nuestro camino. Nos pararon y preguntaron.’¿sois cristianos o musulmanes?’ Les respondimos ‘somos cristianos’. Nos dijeron de tumbarnos a un lado de la carretera. Les escuché disparar. Pensé que estaban disparando al aire, pero pronto me di cuenta de que mi marido y mis dos hijos estaban muertos”.

La mujer, junto a otras mujeres y niños, fueron tomadas y llevadas a una casa. “Éramos como 30 mujeres. Les rogamos que nos dejaran ir, pero siempre nos aterraban. A veces venían con pistolas y empezaban a disparar al aire. Otras veces, nos ponían en un lugar estrecho y apuntándonos nos preguntaban de nuevo:  ‘¿cristianos o musulmanes? Solo para aterrarnos”.

Con el tiempo, los secuestradores mudaban a las mujeres de una casa a otra.

“Continuamos pidiéndoles que nos dejaran ir, pero seguían desafiándonos por nuestra religión”, explicó la mujer en la reunión de Londres. “Cuando les dijimos que éramos granjeras, nos dijeron: ‘Deberíais uniros a nuestra religión para que no sufráis, porque os traerán todas las cosas. Solamente cocinaréis y comeréis’.”

Las condiciones de vida, según ella, eran malas y la comida escasa: “Solo nos daban arroz y aceite, y no había suficiente para todas. La mayoría del tiempo, solamente las más pequeñas podían comer. Algunas niñas tenían solo dos semanas y la más grande (del grupo de niñas) tenía nueve años”.

El 29 de noviembre de 2014, la mujer que dio testimonio escapó gracias a una operación militar.

Boko

El norte de Nigeria ha sido testigo de un repentino auge de escuelas coránicas  /  WWM

Creciente radicalización   

La insurgencia de Boko Haram es el progreso natural de la creciente intolerancia, que ha resultado en una discriminación generalizada contra los cristianos en el norte de Nigeria, según explica Suleiman (seudónimo), que supervisa el trabajo de Puertas Abiertas en África occidental.

La insurgencia empezó en los años noventa, y adquirió su forma más violenta a partir de 2009 después de que doce de los estados norteños adoptaran la ley islámica.

“Los cristianos eran tratados como ciudadanos de segunda clase y les fueron negados sus derechos básicos como el acceso a determinados trabajos, sin importar su nivel de cualificación. La admisión en las escuelas todavía es difícil; el secuestro de niñas cristianas era algo normal mucho antes del surgimiento de Boko Haram”, explica Suleiman.

“En muchos estados se ha cambiado el currículo de la escuela y los estudios islámicos se hicieron obligatorios en las escuelas públicas. Imanes radicales predicaron una versión rigurosa del Islam, llamando abiertamente a los jóvenes para levantarse y luchar la yihad. Sembraron el odio en la mente de los jóvenes y hemos cosechado la violencia religiosa y los ataques contra los cristianos”, declara el experto, y añade: “Cualquier cosa puede ser usada como pretexto contra los cristianos. En 2006, musulmanes extremistas organizaron ataques en seis ciudades y solo en Maiduguri destruyeron 56 iglesias y mataron a algunas personas. ¿Cuál era su excusa? Que alguien había dibujado caricaturas de Mahoma en Dinamarca. ¿Los ataques de Israel a Hamas en Oriente Medio? Los cristianos pagaran el precio”.

“El adoctrinamiento y los mensajes de odio que han estado bombardeando en la mente de los jóvenes creció con el tiempo y llevó al levantamiento de Boko Haram en 20009, que se ha convertido en bien organizado ataque a los cristianos”, concluye Suleiman.

Sufrimiento generalizado

La insurgencia ha creado un sufrimiento generalizado en el norte de Nigeria, según añadió en el Parlamento el investigador Atta Barkindo, de la London School of Oriental and African Studies.

Tanto cristianos como musulmanes han pagado un precio muy alto a manos de Boko Haram, afirmó, y añadió que los musulmanes que no han apoyado al grupo terrorista también han sido asesinados, mientras que otros han tenido que escapar de sus casas.

Asimismo, habló del repentino crecimiento de “madrassas” (escuelas donde se imparte el Corán) y una gran caída de la asistencia a centros de “educación occidental” (Boko Haram proclama que “la educación occidental está prohibida).

Barkindo explicó también que la educación en Nigeria está supervisada por autoridades de los estados, en vez de ministerios federales. Expuso un ejemplo particular que conocía personalmente en el que un imán estaba enseñando a más de 300 alumnos sin ningún tipo de regulación externa o chequeos médicos.

También se mencionó la existencia de otras sectas islamistas, como Aljanna Tabbas (en el estado de Gombe) y Kala Kato (en el estado de Bauchi).

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WWM informa sobre la historia de cristianos a nivel mundial que viven bajo presión a causa de su fe.

BOKO HARAM, “MÁS MORTAL” QUE ISIS EN 2014

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